¿Qué supone el surf para nuestro cerebro?

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No es la primera vez que os hablamos de los beneficios del surf para el cuerpo y la mente: Cuando surfeamos, dejamos lo problemas en la arena, entramos en una extraña y repentina paz mental, nos invade la calma… Pero hoy queremos ir un paso más allá, Free Surfers. Os lanzamos una pregunta: ¿Qué supone el surf para nuestro cerebro?

Pues bien, el doctor  Wallace J. Nichols ha dedicado parte de su trabajo a estudiar la relación entre el nuestro cerebro y el océano, y ha plasmado todo lo que sabe en el libro Blue Minds, que no dejamos de recomendaros. Según su libro, Blue Mind es «un estado ligeramente meditativo caracterizado por la calma, la tranquilidad, la unidad y una sensación de felicidad general y satisfacción con la vida en el momento.»

Según cuenta Nichols, para el ser humano, es algo instintivo: «sabemos instintivamente que estar cerca del agua nos hace más felices, sentirnos más sanos, reduce el estrés y nos llena de paz». Esto no es casual, sino que tiene su explicación en la prehistoria, donde estar en el agua generalmente significaba estar a salvo de depredadores. Los humanos elegían una vida cerca del agua para asegurar su propia protección.

También es biológico: nuestro cuerpo está compuesto en su mayoría por agua, y el cerebro también, en un 75%. De hecho, somos tan afines que únicamente el sonido del agua, o mirar un paisaje donde predomine el agua tiene efectos neurológicos significativamente positivos para nosotr@s.

Y, yendo concretamente a qué supone el surf para nuestro cerebro, ha sido probado que ante la proximidad de agua nuestro cerebro se inunda de hormonas que nos hacen sentir bien: la serotonina, la dopamina y la oxitocina. Además, los niveles de cortisol, la hormona del estrés se reducen.

Además, está demostrado que nuestro cerebro prefiere el azul ante cualquier otro color, y que el agua nos ayuda a mantener la concentración. Ahora sí ya sabemos por qué nos sentimos tan bien cuando surfeamos, ¿verdad? Nos despedimos como lo haría el autor de Blue Mind, ¡deseándoos mucha agua!