Manual del Free Surfista: Museos del surf

Surf camp pack en Fuerteventura 290€
Mas información

¡Feliz día Free Surfers! ¿Alguno de vosotros ha visitado un museo del surf? ¿Teníais idea, si quiera, de que existían muchos alrededor del mundo? Todas las historias, vídeos, objetos de leyenda… están recopilados en puntos clave que, si no conocíais, ahora descubriréis.

surf-museo-california

Como podéis imaginar, California es uno de nuestros destinos y, además, no solo cuenta con un museo: El California Surf Museum se abrió e el 86 y está en Oceanside. En él no solo podréis encontrar mucha documentación, tablas o trofeos, sino que organizan infinidad de actividades y hasta una Gala de recaudación de fondos. Por otra parte, se  encuentra el International Surfing Museum fundado en el 88 por Natalie Kotsh una mujer que, a pesar de no surfear, enconró la felicidad en las playas, viendo como otros disfrutaban de este deporte.

O También podemos irnos hasta Australia, donde podremos visitar el Australia Nacional Surfing Museum, fundando en 1990 por Peter Troy, Vic Tantau y Alan Reid, en el que podemos ver un poco de la historia del surf desde 1919 hasta la actualidad, ¡alucinante!

En Hawaii visitaremos el Honolulu Surf Museum, fundado por James O’Mahoney y Jimmy Buffet. ¿Qué podemos ver allí? Nada más y nada menos que la tabla de surf de la famosísima escena de Apocalypse Now… ¡Mítica!

El Florida Surf Museum, fundado en 1999, combina la cultura del surfing con diversas exhibiciones y eventos educativos. Allí conservan y documentan la historia y cultura del surfing de la costa este.

En Europa solo contamos con el Museum of British Surfing fundado en 2012. Si lo visitáis encontraréis allí tablas de surf, documentos antiguos, fotos peculiares, viejos libros de surf y muchas obras de arte.

De momento, en España no tenemos la suerte de tener ningún museo dedicado al surf pero lo cierto es que cada vez hay más exposiciones relacionadas con el surfing, ¡algo es algo! ¿Quién sabe? Quizás falte poco para que lo veamos nacer, ¡ojalá!

Si os pilla por ahí no dudéis en visitarlos y sino… ¡al agua patos!