Manual del Free Surfero: El radar

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Ahora que la semana está a puntito de terminar seguro que muchos de vosotros os lanzaréis al agua a coger unas buenas olas (los que tenéis la suerte de poder disfrutarlo entre semana, lo mismo). El surf, a pesar de ser un deporte individual, es muy social, porque la playa se convierte en nuestra casa y siempre está bien un poquito de comenting… Incluso antes de llegar a la playa, la gente que comparte esta pasión en seguida tiene una conexión con los demás surfistas; de algunos podréis aprender mucho, así que no perdáis la ocasión. ¡Radares activos!

Hoy en la sección de «Manual para el Free Surfero» os traemos las claves para reconocer a un auténtico surfista:

El tono de la piel: un surfista que se precie nunca tendrá la piel blanca, ni en invierno, porque buscará olas incansablemente lo que le llevará a estar muchas más horas bajo el sol. Seguramente, además, tendrá la marca del neopreno, ¡prueba irrefutable!

La mirada en el horizonte:  Si pase lo que pase, no aparta la vista del mar; si cuando le habláis os mira y vuelve la mirada rápidamente hacia las olas; si no sabéis cuanto tiempo lleva ahí parado… No hay duda de que tenéis a un surfista analizando el terreno.

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Salitre en el pelo: Puede parecer caspa, pero el aspecto playero del pelo no engaña. Cualquiera al que veáis más de la cuenta con el pelo en estas condiciones… ¡bingo!

Chanclas/descalzo por la ciudad: Este, junto con alguno de los otros indicativos resulta bastante revelador. Si la playa está cerca lo mejor es llevar calzado que sea fácil de quitar y poner, ¡o directamente no llevar!

Ve tubos donde no los hay:  El espíritu tubero nunca desaparece… Bajo las ramas de un árbol bajo, o en un rincón semicircular, el surfero se emociona como si estuviera metido en un tubo, quizás el tubo que nunca podrá llegar a surfear.

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Una extraña herida en el cuello. Algo que parece como una especie de chupetón o un moratón… Es, en realidad, una herida muy típica que los neoprenos provocan al roce con la piel, ¡los que no lo evitan con botes de vaselina, claro!

Hoy en día somos cada vez más los locos por el surfing, y los estereotipos se van desvaneciendo, pero lo que es innegable es que el surf es mucho más que un deporte, es una cultura  y un estilo de vida por lo que esconder que estáis locos por el surfing será muy difícil.

¡Esperamos que vuestro radas dé con Free Surfers School pronto!