Lugares diferentes a los que viajar + indispensables para un surftrip

Surf camp pack en Fuerteventura 290€
Mas información

¡Free Surfers! Ya estamos casi casi con la Navidad encima pero… ¿entre tanta monotonía no se os antoja un surftrip antes de atiborraros de turrón? Si tenéis ganitas de ola majorera, ya sabéis que nosotros estamos en Corralejo deseando a muerte que vengáis a por unas clases de surf pero, si os apetece algo un poquito diferente, ¡os traemos algunas ideas!

Grecia. A pesar de ser costa Mediterránea, Grecia tiene unas olas interesantes y para todo tipo de surfers que merece la pena explorar. Además, el país es un sueño: miles de kilómetros de costa, temperatura moderada en el agua y en el exterior, islas por todas partes… ¿A quién no le apetecería un chapuzón?

The Inertia

Polonia. Seguro que much@s de vosotr@s no sabíais que también podéis organizar un surftrip a Polonia. Pues sí, en la isla Sobieszewo, en el mar Báltico, surgen unas olitas que pueden resultar muy interesante… si tenéis una buena tolerancia al frío, claro. Es difícil hablar de una temporada buena, ya que, allí, un buen swell aparece de vez en cuando y suele durar poco… pero durante la época de tormentas, en invierno, tendréis más posibilidades de surfear a gusto.

Baltic Surf Scapes

Colombia. En un mismo país tenéis la oportunidad de surfear las olas del Océano Pacífico y las del Caribe. Nada mal, ¿no? Aunque si tenéis que elegir, quedaos con las del Pacífico, mucho menos turísticas. ¿El momento perfecto? Toda la temporada entre mayo y octubre.

ATS Adventures

Y, por supuesto, recodad que, en vuestro surftrip, no puede faltar:

Un libro. Os salvará la vida en los ratos muertos y cuando estéis demasiado cansados como para salir de expedición.

Un seguro de viaje. Indispensable siempre que vamos de surftrip y no planeamos tomar clases, ¡porque el mar es quien manda!

Un kit de reparación para la tabla. Ya se sabe… Un golpecito aquí, otro allí… y el reparador te salvará la vida ¡y las olas!

Crema solar. Porque mejor embadurnados que pasándole factura a nuestra piel.

Una cámara. Porque seguro que esas fotos convertirán el viaje en un recuerdo siempre fresco.

¿Lo tenéis todo apuntado? ¡Noooooos vamos!