El ataque del tiburón a Mick Fanning (y algunos consejos)

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Suponemos que no habrá uno solo de vosotros que no haya visto o se haya enterado ya de lo sucedido en el Open J-Bay en Sudáfrica. El ataque tiburón a Mick Fanning ha dado la vuelta al mundo muy rápidamente, y es que, al menos nosotros, nunca habíamos visto nada semejante en una competición. El campeonato, por supuesto, se ha suspendido. «La seguridad de nuestros atletas es lo más importante para la WSL y, tras hablar con los dos finalistas, hemos decidido cancelar el resto de la competición del Open de J-Bay«, decían en la WSL.

El caso es que a todos nos pilló desprevenidos, y cómo no, a Fanning, que, según apuntó a los medios, «solo daba patadas y gritaba mientras el tiburón venía hacia mí.» Su salvación fue un milagro difícil de explicar y, aunque en Fuerteventura estamos lejos de tiburones y peligros de este calibre , no queríamos dejar pasar esta ocasión para dar algunos consejos a aquellos que viajéis este verano en busca de olas:

No os bañéis en zonas muy pobladas de tiburones. Parece evidente, pero muchos surfistas se dejan llevar por la pasión y olvidan lo mucho que puede cambiar todo en un instante. Pensad dos veces las cosas antes de entrar al agua.

No entréis al agua sangrando.  Seguro que todos hemos visto suficientes películas como para no tener que aclarar este punto :)

No chapoteéis ni hagáis movimientos bruscos.  Lo de Fanning fue una suerte brutal pero, en realidad, estando cerca de un tiburón nuestro comportamiento ha de ser justamente el contrario al suyo: mantenernos lo más quietos posible, de esta manera el animal no nos confundirá con una presa (aunque no durante un ataque, en ese caso toca pelear).

No hagáis pis en el agua. Si… ya sabemos que es difícil, ¡pero se puede aguantar! Al menos si estás en una zona así de susceptible es mejor que esperes a legar al baño si no quieres que un tiburón lo huela y sienta curiosidad por ti.

Y si os encontráis de cara con él… Cubrid vuestras espaldas contra alguna superficie (si es posible), golpeadle en el morro, en los ojos y en las branquias todo lo fuerte que podáis y… ¡salid del agua cuanto antes!

Pero recordad, don’t freak outlas probabilidades de que os ataque un tiburón son… más bien nulas, ¡y en nuestro paraíso particular diríamos que es imposible!