El surfing son-risas

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¿Ya os habéis enterado que hoy es el Día Mundial de la Sonrisa, Free Surfers? ¿Ya habéis sonreído hoy? Y, ¿lo hacéis cuando estáis en el agua? Cuando venís a Fuerteventura, a vuestras clases de surf favoritas, sí… ¡eso lo sabemos de primera mano! ;) Como sabéis, no hay nada que nos mole más que unas risas pero es que, además, nos hemos dado cuenta de algo bien curioso: el surfing te hace sonreír más ¡y sonreír más te hace surfear mejor!

Sí, sí. Lo primero está claro, ¿no? El surf genera endorfinas y nos hace estar más felices… Además, la sensación de superación personal que tenemos cuando avanzamos en este deporte es una de las mejores sensaciones del mundo. Paraos un segundo a pensar en vuestra evolución, ¿no se os escapa una sonrisita tonta? También tiene algo que ver que el surfing sea un todo o nada: hay muy poca gente a la que le guste el surfing, ¡todos somos apasionad@s! Y eso hace que nos rodeemos de gente con las mismas inquietudes y que pasemos más tiempo con esas personas que, más tarde o más temprano… nos harán sonreír también. Los atardeceres en la playa, la arena constante en la ducha, ese vídeo del wipe out más ridículo de nuestras vidas… ¡El surf son momentos y momentos de sonrisa de oreja a oreja!

Todo esto ya lo sabíais, claro… pero lo que quizás no sabíais es que sonreír también ayuda a surfear. Nos hemos encontrado con un artículo en internet muy interesante en el que se reflexiona sobre las bondades de una sonrisa cuando no tienes el mejor día en el agua. En él, explican cómo, en un día de estos reguleros (o durante un campeonato que no va genial), el primer impulso de la mayoría de los surfistas es frustrarse, patalear en el agua, y maldecir, vamos. Pero, según Kevin Weiner apunta en el artículo, ese tipo de reacción solo hará que empeorar la situación ya que los músculos se tensarán más.

Por el contrario, si sonreís, tendréis más posibilidades de remontar en vuestro surfing: la sonrisa hará que liberéis endorfinas y neuroquímicos que relajarán vuestra musculatura. Además, añade que no importa si no os sale de dentro: forzar una sonrisa también vale. El cerebro lo reconoce e, inmediatamente, os sentiréis un poco más felices y, por tanto, recuperaréis un poco vuestro trayecto.

No sabemos si funciona 100% o no, pero vamos, ¡nosotros os deseamos que, en el agua, esas sonrisas salgan siempre solas!