Aprender a surfear, ¿y después qué?

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Imaginemos, Free Surfers, que todos vosotros estabais interesados en surfear hace unos dos años… ¡y lo lograsteis! Vinisteis a vernos a nuestra escuela en Fuerteventura para dar vuestros primeros pasos, y volvisteis a venir para afianzarlos (y porque la Élite es la Élite). Ya sois habituales en esto del surf pero… ¿qué más podéis hacer?

Una buena idea es, por ejemplo, tener un pequeño regimiento de tablas (o al menos empezar a pensar en ahorrar para conseguirlo). Tener variedad de tablas os ayudará a aprender a explotar al máximo las diferentes condiciones marítimas.  Empezando por dos tablas ya está muy bien, podréis exprimir al máximo tanto las mejores olas como las olas más modestas. Sin duda cambiar de tabla os ayudará a progresar más rápido en vuestro surfing!

Y, a propósito de esto… otro buen paso es tratar de surfear el máximo de condiciones diferentes que podáis, ¡la experiencia lo es todo! Esperar constantemente al “baño del año” no es una buena idea, y subestimar olas tampoco. Es importante que vayáis al agua frecuentemente, incluso aunque no esté muy apetecible, ya que a veces, en las condiciones menos favorables, es donde aprendemos cosas tan importantes como generar velocidad, colocar el cuerpo adecuadamente según la ola, realizar maniobras que nunca habíamos hecho antes y, cómo no, gracias a estos baños,  valoraréis mucho más cuando entra un buen swell.

También muy probablemente, a no ser que hayáis surfeado muy frecuentemente, está bien que prestéis más atención y reviséis vuestra postura porque, seguramente… ¡todavía podáis mejorarla mogollón! La postura es un aspecto vital en vuestro surfing y, por ejemplo, seguro que muchos de vosotr@s todavía colocáis los pies más anchos o más estrechos que la altura de vuestros hombros… Cuanto más surfeéis, mejor entenderéis que la postura de vuestros pies cambiarán un poco dependiendo de las olas.

Grabar las sesiones en vídeo es otra manera muy fácil de mejorar vuestro surfing. Solo necesitáis a un/a colega con ganas de quedarse en la arena y hacer un reportaje de vuestra sesión… ¡y después podréis analizarlo! La mejor forma de aprender es analizar los errores. Mirad vuestros vídeos una y otra vez y, después, mirad vídeos de surfers profesionales; disfrutadlos a cámara lenta, tratad de analizar su postura a la hora de generar velocidad, etc. No hay mejor lección.

Y lo más importante, ¡seguid disfrutando hasta el final! Que la presión o la seriedad no estropee lo que es el surfing, ni su conexión con la naturaleza. Que siga resultando una terapia renovadora… imprescindible.

Qué decís, ¿nos ponemos manos a la obra?